miércoles, 6 de mayo de 2009

Aniversario de Liberace


Hoy hablamos de un curioso personaje que nació un 6 de mayo como hoy de 1919 y que tiene gran reconocimeiento por parte de la comunidad gay. Parece que para él se inventara el adjetivo inglés "flamboyant", que le cae tan bien por ese aire extravagante, sofisticado, travestido, farandulesco, camp y kitsch como podría traducirse de alguna forma. Visto hoy también puede parecer algo cutre, no necesariamente "cutre-lux" como se define Paco Clavel, pero eran otros tiempos y si no comparémoslo con el vestuario último de Elvis Presley en unos años un poco posteriores (al que influyó según muchos comentaristas de la época). Viéndo hoy el estilo de Elton John, también sentado al piano, no es descabellado pensar en su influencia. Así estamos ante un personaje que hoy no es muy conocido pero que , como vemos, marcó una época y unos seguidores, de ahí su importancia. Además llevó a la popularidad un estilo muy gay, algo inaudito en aquellos tiempos y más teniendo en cuenta que acabó haciendo varios programas de televisión, donde no se suele perdonar la ambigüedad sexual. Tuvo efectivamente su propio show de televisión y llegó a lo más alto del estrellato, adorado incluso por las mujeres heterosexuales. Este pianista de corte clásico (llegó a tocar como solista en la Filarmónica de Chicago) descubrió que a la gente solo le interesaban las piezas más famosas y ciertos movimientos o pequeños pasajes de las obras más largas, y con el resto se aburría. Así se decidió a hacer algo ahora más normal como es tocar siempre los "grandes hits" y hacer conciertos de las "partes más interesantes" cortando las "partes aburridas". Se vanagloriaba de tocar el "Vals del minuto de Chopin" en medio minuto o un concierto entero en solo cinco minutos, vamos algo así como José Luis Cobos en España con sus discos de versiones populares. En Estados Unidos esto era habitual en otras artes como la literatura, donde la famosa revista "Reader's Digest" hacía también condensaciones de obras y cuentos. Liberace descubrió también que la gente se reía mucho si hacía alguna payasada mientras tocaba, lo que le acabó de convencer para convertirse en todo un showman, que de hecho, visto lo visto, es para lo que había nacido y como muestra, todas estas fotografías. Por cierto, tocaba el piano con todos esos anillos en sus dedos y además en su piano nunca faltaba ese candelabro que también vemos en las fotos. Nuestra reinona murió en 1987 por complicaciones del sida.