martes 22 de diciembre de 2009

Sir Alfred y Javi os desean Feliz Navidad

Feliz navidad

Estamos llegando a final de año, el primero con este blog que está cercano a su primer aniversario. En un principio no lo tenía muy claro porque lo de internet me supera un poco. Menos mal que hay plantillas hechas y aparte me ayudó mi hermana. Espero haber aportado algo con mis entradas, que ya véis que son un poco sosas porque me limito bastane a libros y películas y tampoco me esmero en el propio aspecto visual del propio blog (¡qué maravilla el de Cinexim!). No tengo muchos seguidores (muy buenos, eso sí, ja,ja,ja) pero cuando empecé esta página pensaba que todavía serían menos y que simplemente me serviría para ir escribiendo lo que me apeteciera de vez en cuando. Me supera eso de que hayan ya más de quince mil visitas; ojalá hubieran sido ventas del libro El Celuloide Rosa. Aprovecho también esta imagen con el mago del suspense para iniciar una nueva sección que será "Colección Alfred Hitchcock" con algunos de los diversos objetos que he ido adquiriendo sobre el director y sus películas y lo hago porque he comprobado que varios de vosotros sois bastante fans, como el blog Retorno a Manderley o Con el cine en los talones como sus propios nombres dan a entender pero también muchos otros como Cinexim, La invasión de las ultracerdas... Esta figura es de papel prensado (no se si se llama papel maché o tiene otro nombre, ya no me acuerdo) y aquí no se le aprecia muy bien la silueta. Preside ahora un costado de la televisión de casa y observa atentamente lo que veo en ella. Se quita el puro y sonríe cuando pongo las suyas. Por cierto, la foto es de hace dos años, ahora estoy más guapo (ja,ja,ja).

Como he mencionado algunos blogs arriba, no quisiera que los no nombrados se enfadaran. Así que dedico esta entrada a todos los que se pueden ver en "Mi lista de blogs", a todos los seguidores y también a los visitantes esporádicos que se puedan pasar por aquí.

lunes 21 de diciembre de 2009

Mis mejores películas de la historia (2ª parte)

Sigo mi macrolistado de películas favoritas que no quiero dejarme en el tintero. Como adelanté en la anterior entrada las voy a agrupar en secciones para no alargarlo tanto.

7. Históricas. Fantásticas las reconstrucciones de personajes como la Reina Cristina por parte de Greta Garbo en la película de Rouben Mamoulian, o la de Iván el terrible del ruso Eisenstein. Me fascinó particularmente el episodio histórico de La kermese heroica, de Jacques Feyder. También Ludwig de Visconti, El gran dictador de Chaplin en otra onda más cómica y crítica...


8. Aventuras clásicas y peplums. La lucha con espadas de Robin de los bosques me puede; ese Tarzán tan sexual de Weissmuller me deja tonto y los peplums como Ben-Hur (preferiblemente la antigua con Ramón Novarro) me vuelven loco. Otras: Quo Vadis, Los 10 mandamientos, Excalibur...



9. Clásicos de la comedia. ¡Lo que me he llegado a reir con Harold Lloyd! Mucho mérito porque pocas cosas me producen carcajada. El maquinista de la general es una obra maestra algo más fina y de Charles Chaplin da hasta reparo el decir algo que ya no se haya dicho. Genio sobre los genios.


10. Comedias más recientes. La que más risa me ha producido en mi vida ha sido Un, dos, tres de Billy Wilder. Creo que depende del momento. Impagable Arsénico por compasión de Capra con mi adorado Cary Grant. Concesión moderna a la que más gracia me ha hecho últimamente: Un pez llamado Wanda. Reluce entre las scarymovies y algopasaconmarys. También de lujo: Con faldas y a lo loco y cualquier otra Billy Wider, El bazar de las sorpresas y otras de Capra, las de Katherine Hepburn con Spencer Tracy, de Woody Allen...

11. Grandes clásicos. Todas las frases de Gone with the wind, la camiseta sudada de Brando en Un tranvía llamado deseo, el genio de Orson Welles en El cuarto Mandamiento o Ciudadano Kane... más las comentadas en la 1ª parte de la entrada de ayer y cualquiera en la aparezca Bette Davis (La loba principalmente), Marlene Dietrich, Greta Garbo, Cary Grant, Ingrid Bergman, Spencer Tracy, Lawrence Olivier... y ya paro.

Mis mejores películas de la historia (3º parte)

Acabaré con esta tercera entrada sobre mis películas favoritas. Iba a ser un listado de las diez o las veinte mejores, como la que hizo Javier Quevedo en La invasión de las ultracerdas pero va a salir una con las cien mejores o algo parecido. Supongo que incluso me dejaré alguna. ¡Hay tantas que me han gustado tanto!


12. Cine negro y suspense clásico. Con Gilda me quedo sin palabras y eso que no suele ser muy apreciada; del duelo interpretativo de Baby Jane ya ni hablo y qué tensión en la única película como director de Charles Laughton, La noche del cazador. Ver cualquier película de cine negro clásico es toda una gozada: Laura, El tercer hombre, El sueño eterno, El beso de la muerte, La mujer del cuadro, La jungla del asfalto, Al rojo vivo, Scarface, Hampa dorada...

13. Negro actual, mafias, suspense. Las anteriores continúan su puesta al día con los nuevos mafiosos que ya no pertenecen a la época de la ley seca. El Padrino puede agotar todos los adjetivos, Fuego en el cuerpo es un estupendo homenaje al negro clásico y Seven es una de las puntas de lanza del buen cine de misterio actual, en este caso ya tocando casi al terror. En este último subapartado no me quiero olvidad de Brian de Palma con filmes como Vestida para matar o de películas como Amenaza en la sombra de Nicholas Roegg y French Connection de William Friedkin.


14. Terror y Ciencia ficción modernos. A los clásicos de terror comentados en la 6ª posición de ayer (Nosferatu, Caligari...) tienen un intermedio en las estilizadas cintas de la compañía británica Hammer, con los elegantes Christopher Lee y Peter Cushing. Las modernas Viernes 13 y Halloweens de turno no me dicen mucho (quizás sí Pesadilla en Elm Street, solo la primera por supuesto) pero sí que dan bastante miedo La semilla del diablo; La profecía y otras satánicas de esos años. El exorcista no tanto, a mí me produce incluso risa al ver la niña diciendo esas cosas como "has visto lo que hace la cerda de tu hija". De la ciencia ficción, 2001 es hipnótica y Alien transita entre el horror y la ciencia. Muy buenas obras de arte como también Blade runner, El planeta de los simios o La guerra de la galaxias (también solo la primera)

15. Otras cinematografías. No quiero olvidar el cine italiano con Roselini o Visconti (Roma città aperta, El ladrón de bicicletas), Fellini me carga algo más. De los franceses me quedo con alguno antiguo: Renoir, Cocteau y la impresionante Napoleón de Abel Gance. Los nuevos como Rohmer, Truffaut, Resnais o Godard no me dicen mucho. De Japón me encanta Akira Kurosawa desde que vi Dersu Uzala, Ran, Rashomon y Los siete samurais. Hace poco he visto una película india que creo que tiene que estar ineludiblemente entre las 10 mejores de la historia del cualquier clasificación que se precie: La canción del camino de Satyajit Ray o incluso con sus dos continuaciones que recibe conjuntamente el nombre de Trilogía de Apu.


16. Cine español. No todo es tan malo como quieren ver algunos modernos. La aldea maldita en su versión muda es una joya del cine mundial a descubrir. Buñuel en general también es de lo mejor. El espíritu de la colmena no se puede olvidar cuando la has visto. El cebo, del naturalizado Ladislao Wajda me sorprendió sobremanera, es como el vampiro de Dusseldorf de Fritz Lang en España. Películas como Eloísa está debajo de un almendro y El clavo, con la gran pareja de actores Amparo Rivelles y Rafael Durán son también interesantes de descubrir. Bienvenido Mr Marshall, El verdugo, Muerte de un ciclista y otras cintas de esa época de Berlanga y Bardem no necesitan presentación. Modernos como Almodóvar, Amenábar y otros chicos del montón demuestran que no todo es la españolada y el cine de folclóricas.


17. Unas cuantas más que me gustaron porque sí y porque me da la gana. El nombre de la rosa por no cansarme de verla nunca, y eso que no me gusta repetir con todo lo que hay que ver y que todavía desconozco del cine. El club de los poetas muertos y Cinema paradiso porque consiguieron lo imposible: hacerme llorar en el cine. creo que tenía días tontos porque no me ha vuelto a pasar. Ser o no ser, Sucedió una noche, La reina de África, Solo ante el peligro, Rebelde sin causa. Unas cuantas de robos, me chiflan: El golpe, Atraco perfecto, Topkapi. Regreso al futuro (sí, porqué no), Aterriza como puedas (también, porqué no), Mad max, Matrix, Érase una vez en América, La mosca, La escalera de Jacob, Las amistades peligrosas, Tigre y dragón, Oldboy, Amélie...

y 18. En este blog no podía faltar un apartado de cine gay. Como aquí soy más experto, no dudo en recomendar una joya olvidada de los años 30 como Maedchen in uniform de Leontine Sagan. Imprescindibles son Víctima, La caja de Pandora, Un chant d'amour, Maurice, Butley, Trilogía de Nueva York, Compañeros inseparables, Fire, Fresa y chocolate, La ley del más fuerte, Querelle, Teorema o Beautiful thing. Me gustan algunas más locas como Priscilla la reina del desierto, Los chicos de la banda o La jaula de las locas. Mención especial a La ley del deseo de Almodóvar; cuando la ví de muy joven me quedé como loco con ella, no me podía creer que en España se hiciera esta película tan explícita. También increíbles para el momento en que fueron hechas, las cintas de Eloy de la Iglesia (Los placeres ocultos y El Diputado) y otras como Cambio de sexo de Vicente Aranda. Otra mención para la más actual Cachorro de Albaladejo. Es una chorrada pero me parto de risa con los personajes de Perdona bonita pero Lucas me quería a mí.

Por fin termina la lista en la que por las ausencias se puede apreciar que: no me gustan mucho los westerns, tampoco los musicales excepto Cabaret y pocas más, muchas modernas que se tienen como clásicos me dejan frío como La naránja mecánica, Bailando con lobos, Braveheart, Lawrence de Arabia o Memorias de África. El señor de los anillos y cosas por el estilo me aburren, David Lynch me deja perplejo, Ingmar Bergman es un genio pero no conectamos (tendré que nacer en Escandinavia en otra vida para apasionarme con él). Fellini o Pasolini me cargan un poco con sus películas barrocas y excesivas. Los franceses en general me cuestan un poco así como algún italiano como Antonioni. Tampoco me apasionan otros mitos como los hermanos Marx ni las cintas de Scorsese.
Para completar la lista de favoritas habrá que hacer otro listado dentro de veinte años porque no he visto muchas de las imprescindibles y no las puedo juzgar: Avaricia de Stroheim, Intolerancia y todo el cine de Griffith, La Diligencia y otros westerns clásicos ya he dicho que no me llaman mucho pero seguro que los buenos me gustarían. También tengo que descubrir el cine de Carl Theodor Dreyer, Yasujiro Ozu, Kenzi Mizoguchi, algunos alemanes, la mayoría de rusos antiguos y tantos y tantos otros. Espero que la lista sirva para dar que pensar pero ha sido una selección subjetiva. Hasta siempre.

domingo 20 de diciembre de 2009

¡Entrada conmemorativa número 200 del blog! Mis mejores películas de la historia (1ª parte)

Hace poco que algunos amigos del blog publicaron unos listados con las películas que más le han marcado o las que consideran mejores. Se trataba de 10 o 20 películas pero a mí se me queda corto ese número, no por nada sino porque entre las diez mejores entrarían más de cuatro de Hitchcock y casi otras tantas de Murnau con lo que quedaría una clasificación muy sosa y monocorde. Así que agruparé unas cuantas en cada número por director o por tipología parecida con lo que resultará más variada y además real. Haré un par de entradas para que no quede tan larga y porque me lío con las fotografías.


1. Alfred Hitchcock como no podía ser de otra manera por ser el director que mejor sabe combinar dirección con fotografía, guión, actuaciones, música, decorados... Me gustan especialmente Con la muerte en los talones, Alarma en el expreso, Enviado especial, Rebeca, Encadenados, La ventana indiscreta e incluso sus últimas como Frenesí y La trama. Curiosamente me dejan más frío las que siempre entran en clasificaciones de este tipo como Vértigo o Psicosis, qué le vamos a hacer.


2. F. W. Murnau porque me enamoré de su cine con Nosferatu y no me ha decepcionado nunca. Los directores antiguos hacían arte total sin pensar tanto en el resultado de audiencias por eso creo que son mejores. Imprescindibles Fausto, Amanecer, Tartufo, Tabú, El último...

3. Fritz Lang que viene de la cuerda del anterior con joyas de la etapa muda como Los nibelungos, Metrópolis, Las tres luces o El doctor Mabuse pero que también se adapta a los nuevos tiempos con M el vampiro de Dusseldorf, Furia, Encubridora, Deseos humanos, Mientras Nueva York duerme, Los sobornados...


4. Howard Hawks por hacer la comedia con la que más me he reído en mi vida: La fiera de mi niña, con mi adorado cary Grant. Polifacético donde los haya, ha destacado en comedias como la mencionada y Luna nueva, Me siento rejuvenecer o La novia era él, en dramas y cine negro como Scarface, Bola de fuego, Sólo los ángeles tienen alas, El sueño eterno o Tener y no tener y hasta en westerns como Rio Rojo, Rio bravo, Rio lobo o Hatari. ¡Vaya colección de clásicos!

5. J. L. Mankiewicz En esta última posición de directores podría elegir a Capra o Billy Wilder pero lo hago con él porque hay películas que te dejan huella como La huella. Me impresionó también mucho Julio César porque la vi de bastante pequeño y me enamoré de ese Marlon Brando con tan poca ropa. No necesitan tampoco mucha presentación otras joyas como Eva al desnudo, La condesa descalza, Dragonwyck, El fantasma y la señora Muir, De repente el último verano o Cleopatra.

Podría mencionar otros muchos como Billy Wilder, Frank Capra, Ernst Lubitsch, George Cukor... e incluso modernos como Stanley Kubrick, Brian De Palma... y de otros lugares más lejanos como Akira Kurosawa o Satyajit Ray. Con estos y los 5 de la lista se deduce casi un top ten de directores pero no lo quiero hacer tan largo y además ya se incluirán con alguna de sus películas en la lista que continuaré y que agrupa a varias de géneros afines. Por supuesto que casi todas las de arriba estarían en esos grupos pero ya se darán por aludidas salvo menciones especiales. Para ejemplificarlo, acabo esta entrada con el que formaría el primer gran grupo de películas que más me gustan y más me han marcado.

6. Cine de terror clásico. ¡Qué recuerdos me traen las cintas de terror de la Universal y muchas del expresionismo alemán! A Nosferatu y Fausto añadiría El gabinete del doctor Caligari, Vampyr, Frankenstein, King Kong, El malvado Zarof, Freaks (muy superior a Drácula), El fantasma de la ópera, Dr Jekyll y Mr Hyde (hay varias como de la anterior y de Drácula), e incluso La mujer pantera y otras de Tourneur.

jueves 17 de diciembre de 2009

Todas las maldiciones del mundo (2009) Novela de Javier Quevedo Puchal

Hoy tengo el placer de hablar de la novela que ha publicado este año uno de los seguidores del blog, Javier Quevedo Puchal. En 2008 hizo su debut novelístico con El tercer deseo con muy buenas críticas y parece que tiene preparada una colección de relatos góticos que imagino saldrán próximamente.

Todas las maldiciones del mundo narra un sugestivo viaje interior hacia un sur imaginario que el protagonista no sabe qué le deparará. Ese sur es también meta para otros personajes de la novela, que recorren el camino a su manera y se encuentran en un limbo a medio camino entre lo que son y lo que recuerdan ser; están en un motel de paso como los personajes de la película Lost in translation.

Se menciona en la narración un eclipse que aparte de fenómeno astronómico también opera como metáfora de ese estado oscuro transitorio. Tal vez por ello también esperan que acaben las tinieblas y, aunque crean que van en busca de un imposible, no quieren desistir y luchan para conseguirlo, como el personaje de Todo sobre mi madre que va tras el corazón de su hijo (qué cinéfilo me he puesto). No me extenderé más en la temática como suele ser habitual en mis críticas ya que como lector tampoco me gusta que destripen las obras, así que estos retazos abstractos han de servir solo para abrir boca (así ha de ser una crítica bajo mi punto de vista y para resúmenes ya están los de la contracubierta del libro y los que la copian en internet).

Formalmente me parece acertada la elección de capítulos muy cortos para acrecentar más esa sensación de provisionalidad incierta, de que todo puede acabar en cualquier momento. Además, el estado onírico en el que se encuentra el protagonista también nos lleva a esos momentos inconexos de que están formados los sueños. El lector irá descubriendo la verdad poco a poco como cuando se despierta y trata de recomponer esos recuerdos. El que ese estado sea producto de su voluntad pero también de las drogas me ha hecho pensar mientras leía la novela en una reciente película que se pasó en el Festival de Sitges, Enter de void, por una gran similitud de ambiente pesadillesco y de futuro distópico. Ese escenario elgido: intemporal, aséptico y tal vez falso también nos transporta al mundo de Matrix y refuerza esa visión de incertidumbre que planea sobre la obra.

Por parte del aspecto formal y porque también nos encontramos con una persona que acaba de tener una pérdida dolorosa me ha hecho recordar también a la novela de Miguel Delibes Cinco horas con Mario (ahora ya una referencia literaria). El autor también elige en diversos momentos la interpelación personal del , lo que afianza la identificación del lector con un personaje cercano (no necesariamente con el ser perdido pero sí principalmente) algo que en Delibes devino un monólogo interior más radical y en toda la extensión de la obra.

La tristeza, la soledad y el olvido son los conceptos con los que nos quedamos tras leer esta pequeña gran obra y con ello cerramos el círculo esperando que salga el sol tras el eclipse. Si queréis leer lo que opina Javier Quevedo sobre lo divino y lo humano os podéis pasar por su blog (que no os asuste el título) La invasión de las ultracerdas.


Nota para Javier: La foto la he tomado de internet, no creo que te moleste pero si es así la quito en los próximos días. Me he tomado un poco de tiempo para hacer una modesta crítica personal y no repetir lo que casi todas las páginas ponen en internet, que no es sino la transcripción de esa contracubierta del libro que ya te sabrás de memoria y que empieza: "¿Qué harías si te ofrecieran la posibilidad de borrar tu pasado?..."

miércoles 16 de diciembre de 2009

Trilogía sobre Alejandro Magno de la escritora Mary Renault

Hablamos en pasadas entradas sobre la novelística de la autora inglesa y distinguimos entre sus obras tempranas llamadas inglesas y las históricas a las que se dedicó en Sudáfrica. Las más significativas, y por ello merecen entrada individualizada, son las que forman la trilogía sobre Alejandro Magno: Fuego del paraíso (1970), El muchacho persa (1972) y Juegos funerarios (1981). La segunda es la que se ha hecho más famosa porque trata de su etapa cumbre y se suele comercializar como novela independiente y efectívamente así se puede leer. Tiene personalidad propia y en ella el muchacho persa del título, Bagoas, nos narra la vida de Alejandro desde su punto de vista. Hoy lo encontramos en muy diversas ediciones, incluyendo algunas de bolsillo y por supuesto se encuentra seguramente en cualquier biblioteca, no como la que referimos en la entrada anterior: Dos amigas. Antes de acabar la trilogía novelesca, Mary Renault decidió aprovechar su conocimiento del personaje para escribir una biografía más ortodoxamente histórica que pudiera servir para estudiantes del tema y así apareció Alejandro Magno (1975). Con este apunte acabamos los asuntos de esta escritora que nos ha llevado unas cuantas entradas con motivo de su aniversario. Como veo que los artículos sobre escritores, médicos, investigadores y demás no suscitan muchos comentarios tendré que reorientar el blog y hablar más de... sexo (ja,ja,ja).

martes 15 de diciembre de 2009

Dos amigas (The friendly young ladies, 1943) Novela de juventud de Mary Renault


Quisiera hacer una entrada individualizada de esta obra no por ser especialmente importante en su novelística sino porque se trata de una de esas obras primerizas olvidadas y se ha traducido por primera vez al castellano. La joven editorial Egales se encarga desde hace poco de hacernos llegar esos "incunables" para la gente homosexual que no se encuentran en otos lugares excepto en su versión original si la compras en Amazon, y en algunos casos no creo ni que estén muy disponibles. Además me imagino que hacen un esfuerzo extraordinario tal como está la situación del libro ahora mismo. En realidad lo sé de primera mano ya que regentan la librería Cómplices de Barcelona y me lo han comentado en persona. De hecho prácticamente pierden dinero con esta colección concreta de clásicos llamada Otras Voces, si tenemos en cuenta lo poco que se venden y los gastos que han de afrontar anticipadamente para traductores, impresores (con el precio del papel, tinta y demás), compra de derechos de autor, distribución ... Comprar así un libro de estas editoriales independientes se convierte casi en un acto de caridad (ahora viene bien en estas fechas) y en concreto para esta editorial un gran acto reivindicativo de la homosexualidad y un apoyo para que sigan su labor de traernos más clásicos no publicados nunca aquí. La novela, que ya la dejábamos de lado pero lo importante era lo dicho hasta ahora y de ahí la motivación del artículo, se trata de una de esas obras de juventud anteriores a su etapa histórica de la Grecia Clásica que escribió cuando todavía vivía en Inglaterra. Trata de una historia de connotaciones lesbianas (dicen que no hay que decir lésbicas porque tiene connotaciones pornográficas) y tiene el encanto de las narraciones amorosas de corte victoriano o en todo caso muy típica de esa época en Inglaterra. La traducción, por cierto, está a cargo de Alberto Mira, que presentó el año pasado otro libro de cine gay conjuntamente con el mío en otra de las librerías de temática gay de Barcelona, la librería Antinous. Lo dicho, que la Editorial Egales no cierre por la crisis y que siga su labor.

lunes 14 de diciembre de 2009

Aniversario de la escritora Mary Renault

Ayer 13 de diciembre hizo 26 años de la desaparición de otro personaje que merece estar en nuestro panteón gay. Se trata de la escritora inglesa Mary Challans, que adoptó el apellido Renault de un personaje de novela que le gustaba mucho aunque se dice que la principal motivación para cambiarse el nombre fue para evitar la vergüenza a sus familiares debido al tema de su primera obra, Purposes of love (1939) en el que narró los amores entre dos enfermeras. La historia es prácticamente biográfica ya que se enamoró unos años antes de otra enfermera cuando ella también estaba trabajando en un hospital. Con esa mujer, Julie Mullard, vivió durante toda su vida, casi cincuenta años. De su obra literaria podemos decir que tuvo una etapa inglesa de juventud, que incluye la antes mencionada y otras como The friendly young ladies (1943) o Return to night (1947) con la que ganó un premio que le permitió irse a vivir a Sudáfrica, tal vez para que su vida con su pareja pasara más desapercibida en un lugar nuevo. Estas primeras novelas, que se suelen etiquetar en los libros como ficciones contemporáneas o como etapa inglesa, concluirían con otra ya escrita en sudáfrica pero muy emparentada con ellas: El auriga (The charioteer, 1953) en la que vuelve a narrar una historia homosexual, ahora entre dos hombres. Desde ese momento empezará a escribir exclusivamente sobre temas de la antigüedad, iniciando otra etapa, como en su vida personal, que la etiquetarán como la de novela histórica a partir de El último vino (1956). En realidad se podría acotar más y denominarlas novelas sobre la Grecia Clásica, ya que se centran todas en esos momentos históricos que tanto le apasionaron. Es una casualidad decir esto después de la entrada anterior que dedicamos a Winckelmann, otro gran apasionado de Grecia que logró redescubrirla para las generaciones futuras. También Mary Renault logró fijar una imagen sentimental de aquel mundo, sobre todo con la fundamental trilogía de Alejandro Magno: Fuego del paraíso (1970), El muchacho persa (1972) y Juegos funerarios (1981) donde por primera vez se pone la homosexualidad del personaje en primer plano. No es casual que este tema lo pongan encima de la mesa dos homosexuales como Winckelmann y Mary Renault. Sobre el mítico Teseo también creó una serie de interesantes novelas que forman El rey debe morir (1958) y Teseo, Rey de Atenas (The bull from the sea, 1962). Me gustaría destacar también otra curiosidad, que supongo que habréis notado por lo dicho, y es que excepto en un par de obras de sus inicios siempre ha cantado el amor homosexual masculino. No es que tenga nada de particular en sí ya que estamos hablando de literatura, donde caben todas las identificaciones que queramos y una historia la podemos hacer nuestra aunque no se trate de personajes como nosotros, pero no deja de ser un dato que merece por lo menos ser comentado. Aunque este santoral gay suele tener personalidades un poco más desconocidas, no debería ser así el caso de hoy, ya que sus obras se reeditan constantemente y aparecen en cualquier antología de novela histórica, pero también estoy seguro de que a la generación más joven no le sonará tanto su nombre. Por lo tanto, como suelo acabar esta sección, que esta entrada sirva como recordatorio y merecido homenaje.

viernes 11 de diciembre de 2009

Aniversario de Johann Joachim Winckelmann

Como en otras ocasiones, vamos a hablar hoy de un personaje que puede formar parte de nuestro panteón gay gracias a esta particular sección con motivo de un aniversario. La mayoría de veces se trata de personajes bastante desconocidos para profanos de las diferentes disciplinas que ejercen pero en general han sido muy importantes en la historia (más que Belén Esteban). Espero que esta sección, que tiene una nueva denominación desde hoy de "santoral gay" sirva para conocer mejor a estas figuras. Winckelmann es además un ejemplo claro para lo dicho. No nos parece muy conocido pero resulta que es fundamental para la Historia del Arte. De hecho, lo que hoy es una asignatura casi normal en los institutos y en muchas carreras (y por supuesto su carrera propia) debe su implantación a este señor. Fue el primero que estudió de una manera científica el arte de la antigüedad y escribió libros al respecto. En concreto su Historia del arte antiguo que publicó en 1764 puede considerarse uno de los primeros de esta disciplina. Hubieron muchos otros libros anteriores sobre arte, como en la Grecia y Roma clásicas, y son muy conocidos los tratados de arquitectura del Renacimiento pero en general nadie hizo un estudio global de una época que no fuera la suya, atendiendo a la evolución del arte y explicando las diferencias de las diversas escuelas, como sí sucedía en otras disciplinas como la literatura o la música y tal vez parcialmente en la pintura. También se le considera padre de la arqueología moderna por sus estudios tras visitar Pompeya y Herculano. Para hablar un poco de su vida y de su homosexualidad, ya que estamos en este santoral gay, hay que decir que tras sus estudios de teología y medicina fue tutor de un joven llamado Lamprecht, con el que mantuvo una relación. Incluso cuando tuvo que trasladarse a otra ciudad le acompañó el muchacho y vivieron juntos unos años más hasta que Lamprecht lo dejó. Winckelmann se convirtió al catolicismo y se trasladó a Roma donde tuvo la inmensa suerte de trabajar en la Biblioteca Vaticana. Esto reafirma mi idea, tal vez calenturienta, de que la Iglesia es un refugio de homosexuales (incluso hoy) y por ello me sabe muy mal que Rouco y compañía sigan insistiendo en atacar a sus colegas gays. Después de esta interrupción argumental (es que el tema de la Iglesia "me pone") sigamos con Winckelmann en el Vaticano donde empezó a dejarse obnubilar por la belleza de los cuerpos del arte clásico griego. Se pasaba horas contemplando en los museos contiguos estatuas como el Laoconte o el Apolo Belvedere (en las fotos de aquí abajo). De este último dijo: "me olvido de todo lo demás al ver la milagrosa obra de arte y asumo una posición más exaltada para ser digno de esta visión". Habló mucho en sus escritos del cuerpo masculino en particular y de los gimnasios llenos de jóvenes desnudos en aquellas épocas que consideraba gloriosas. De hecho, otra de sus frases famosas es una curiosa antítesis: "La única forma que tenemos de de ser grandes y, si es posible, inimitables, consiste en imitar a los griegos." Todo esto me reafirma en otra idea mía acerca de que la homosexualidad de una persona incide siempre en su trabajo, de una manera más o menos explícita. Hay quien dice que buscar ciertos indicios en libros y películas de escritores y directores gays es algo inútil y que la homosexualidad no tiene nada que decir en gente como Federico García Lorca, Cernuda o directores como Murnau o Eisenstein. En mi libro El Celuloide Rosa aludo a ello y aquí no hay tanto espacio pero en el caso de hoy es evidente que si se dedicó con tanta pasión a la estatuaria griega y al mundo clásico en general fue por esa preminencia y desnudez del cuerpo masculino. Llamadme subjetivo y tendencioso si queréis pero seguiré siendo lo que estos reacios llamaron despectivamente "queer detectives" o sea detectives de lo gay para intentar demostrar la incidencia de ello en los trabajos de muchos homosexuales. Lo que sí que es indiscutible es que redescubrió el mundo clásico, exaltó su forma de vida y así alimentó los ideales homoeróticos que tanto influyeron en artistas neoclásicos (Jacques Louis David, Antonio Cánova, Bertel Thorvaldsen...) y que todavía perduran hasta hoy. Este señor alemán de la zona prusiana murió con poco más de cincuenta años asesinado en Trieste y hoy lo traemos a nuestro blog en el santoral gay porque nació un 9 de diciembre de 1717, que no es hoy sino hace dos días porque se me pasó. Como suelo decir siempre: que sirva esta modesta entrada para un merecido homenaje.

jueves 10 de diciembre de 2009

Lesbian vampire killers (2009) de Phil Claydon

Este año el Festival de cine fantástico de Sitges ha sido bastante bizarro aunque viene siendo habitual en los últimos años. El cine de terror no tiene tantos reparos en tratar determinados temas que en otras producciones serían tabú y la homosexualidad es uno de ellos. Ya desde los inicios del cine era este género el único que se permitía ciertas licencias. En El Celuloide Rosa lo explico con un poco más de profundidad pero se podría resumir diciendo que este cine no era destinado a las grandes salas comerciales y por tanto había más libertad creativa. Además los "monstruos" de esas películas ya eran personajes transversales y fuera de la ley con lo que la censura no se molestaba demasiado en dulcificarlos (los malos, cuanto más raros mejos). Así sucede en alguna película como La hija de Drácula (1936) de Lambert Hillyer, donde una vampira tiene especial predilección por jovencitas y hay escenas de cierta intimidad. Por diversa documentación que ví, esa película se convirtió en una de las pocas referencias de la época para las lesbianas. Con la excusa de nuestra protagonista de hoy me he ido a otros terrenos pero es que tampoco hay mucho que decir de ella. En este caso el lesbianismo no tiene ninguna justificación especial ni es reivindicativa de nada. Se trata de una película inglesa más bien cómica al estilo desenfadado de otras producciones británicas de terror recientes como la famosa Zombie's party (Shaun of the dead, 2004) de Edgar Wright o Doghouse (2009) de Jake West, que también se pasó en esta edición de Sitges y que proponía otra historia bizarra en la que unos jóvenes visitan un pueblo donde todas las mujeres se han convertido en zombies. Los tiros van por un camino parecido en Lesbian vampire killers ya que las mujeres de una población se vuelven lesbianas y vampiras. Lo del lesbianismo no va tanto dirigido al público homosexual sino al masculino, ya que con esa excusa se aprovecha para poner escenas tórridas con mujeres con poca ropa, que es algo que también ha sido muy habitual en la historia del cine como en toda la saga de Emmanuelle, en cintas de David Hamilton como Bilitis y en otras películas de cárceles de mujeres y cosas por el estilo. Por cierto, no sé si se prepara una segunda parte pero este ejército de jovencitos deciden en la escena final que quieren seguir sus aventuras para liberar el mundo de seres extraños y se ve la imagen de una silueta de un hombre lobo con un aullido muy amanerado: ¿Gay werewolf killers habemus?

martes 8 de diciembre de 2009

Tom Ford, diseñador y director de cine

Ya que hablamos del debut de Tom Ford en el cine con la película A single man, podemos poner ahora unas cuantas imágenes de este estiloso hombre y dar unos pocos datos. Nació en 1961 y se le considera uno de los diseñadores más influyentes de los últimos años. Entró en Gucci en 1990 y lo salvó de la bancarrota, convirtiéndola en pocos años en una gran referencia mundial y en un negocio rentable. Tanto se revalorizó que incluso pudo comprar la mismísima Yves Saint Laurent y en esos momentos se convirtió en el director creativo de la empresa. Desde hace tiempo ha manifestado su homosexualidad públicamente, y no es que se tenga que ver como el típico estereotipo pero la verdad es que estamos muy acostumbrados a pensar que la mayoría de diseñadores, decoradores, modistos o peluqueros lo sean y hay diversas muestras precisamente en el cine clásico. Vive actualmente con su pareja Richard Buckley e incluso ha manifestado que quiere tener un hijo. Como vemos por las fotos, es un hombre muy popular y no duda en posar para la prensa. Sabe que la imagen es fundamental para su trabajo. Y como el cine es el arte de la imagen estamos esperando el estreno de su película, que tan buenos resultados está teniendo ya en forma de premios (Festival de Venecia) y nominaciones para diversos galardones del año que viene.

lunes 7 de diciembre de 2009

A single man (2009) film de Tom Ford

La novela de Christopher Isherwood referida en la anterior entrada tendrá una versión en pantalla grande. Esperamos que se estrene en 2010 aunque este tipo de producciones van con algo de retraso en relación a otras películas más populares. Por aquí no hay tampoco noticia de la fecha del posible estreno y es extraño porque cuenta con el aval de los diversos premios obtenidos en el Festival de Venecia y ya tiene nominaciones para otros galardones que se entregarán el año que viene como los Independent Spirit Awards. Por no hablar del atractivo duo actoral: Colin Firth (copa Volpi en Venecia como mejor actor) y Julianne Moore. También aparece Matthew Goode, al que vimos en Retorno a Brideshead, Watchmen o en Match Point de Woody Allen. Recordamos que trata sobre un profesor inglés homosexual que pierde a su novio y que se queda perdido física y espiritualmente en California con la única compañía de su amiga inglesa de toda la vida. El director es ni más ni menos que Tom Ford, un diseñador de moda muy mediático en Estados Unidos, que llegó a ser el director creativo de Gucci y que ahora se atreve con otro arte más colectivo como el cine. Veremos si su nueva aventura le queda como un traje de su marca pero de momento nos llegan buenas referencias por los premios antes mencionados.

domingo 6 de diciembre de 2009

A single man (Un hombre soltero, 1964) de Christopher Isherwood

He realizado alguna otra entrada sobre Christopher Isherwood y hoy repito para hablar de su novela A single man con motivo de su paso a pantalla grande. La película todavía no tiene fecha de estreno por aquí y creo que tampoco la tenía hasta hace poco para el propio Estados Unidos pero la novela si que podemos leerla, y más teniendo en cuenta que acaba de salir en bolsillo y que por tanto la encontramos barata en cualquier tienda. Conocemos al escritor por ser el autor de la famosa Adiós a Berlín (1939), que adaptada al cine es la archifamosa Cabaret con los números musicales de Liza Minelli y compañía. Para Isherwood, esta novela que merece nuestra entrada de hoy es la más sincera que escribió y nos lo dice en esa misma edición de bolsillo comentada, que es todo un lujo para ser de ese formato ya que incluye una entrevista que le hicieron en 1973 para la revista Gay Sunshine, cuando el escritor ya había salido del armario. La novela va dedicada a Gore Vidal, otro importante escritor gay del que luego se distanció un poco, y cuenta los días de un profesor inglés gay que tras la muerte de su novio sigue dando clases rutinariamente en California. No explico nada más porque como es tan breve y asequible mejor la leéis. Por primera vez pone el acento directamente en la homosexualidad aunque en aquella Adiós a Berlín ya había bastantes insinuaciones. Posteriormente escribió una autobiografía: Christopher y los suyos (1976) donde explica la importancia de la homosexualidad en sus escritos. En la entrevista también tenemos breves retazos de su vida y la explicación de porqué salió tan tarde del armario. Insisto en esa entrevista final al propio escritor ya que me parece que ahora que estamos en crisis, los libros tendrían que ofrecer algunos extras de este tipo (como los dvd's) para animar a la compra y que nadie piense que está gastando mucho dinero para ediciones descuidadas. Que aprendan también los músicos y ofrezcan algo más en lugar de quejarse tanto, cuando nos hacen pagar una barbaridad para oir solo diez cancionzuchas, que las oyes en media hora y te quedas igual.

viernes 4 de diciembre de 2009

Musical Hoy no me puedo levantar

He podido ver esta semana el musical que tanto éxito cosechó en Madrid durante varios años. Ha llegado hace poco a Barcelona y como se ve en el recorte de diario de abajo también ha levantado mucha expectación. A mí, particularmente, me gustó mucho ya que crecí con el grupo Mecano y de hecho su disco Entre el cielo y el suelo (el casette en mi caso) fue el primero que me compré en mi vida junto con otro de Modern Talking en lo que antes era el Continente y ahora Carrefour (vaya recuerdos). Los musicales no me hacen normalmente mucha gracia ya que los encuentro irreales. Eso de que de repente, en una película u obra de teatro, alguien se suba a la mesa y empiece a cantar me parece bastante tonto y en este caso desmiento un poco lo de que los musicales son muy gays y que todos nosotros estamos locos por esas obras. Ya en mi libro El Celuloide Rosa dije en la contraportada que había que dejar de peregrinar a la tumba de Judy Garland (y de adorar a Barbra Streisand) ante el enfado de muchos fans de este género. Obviamente lo dije así de fuerte más con el ánimo de provocar una reflexión que otra cosa. Ante el musical que nos ocupa hoy yo pensaba que serían un seguido de canciones sin mucha conexión pero los directores han conseguido una obra más o menos coherente y muy agradable de ver, a ratos incluso emotiva. A pesar de ello hay que decir también que algunas canciones están metidas con calzador y otras incluso dicen algo diferente en la letra original de lo que se pretende en la situación concreta de algún momento (por ejemplo Quédate en Madrid). Las coreografías no pasan en general del nivel de las del ballet del Un, dos, tres aunque en realidad tampoco hace falta mucho más, ya que la gente va al teatro (según mi experiencia del pasado fin de semana) a tararear las letras y a tocar las palmas. Ya empieza rendido ante el espectáculo y no demanda nada más, por tanto los productores hacen bien en no molestarse mucho la cabeza en coreografías originales ni nada arriesgado. Yo también fui a ver lo que ví y salí contento como todos pero eso no obsta para hacer la crítica que he hecho y concluir que se trata de algo muy flojito. Los actores, sin embargo, merecen una buena nota. No tengo mucha experiencia en este tipo de musicales pero hace unos años vi Grease y los cantantes fueron muy sosos en comparación con estos. Algunos de ellos y unas cuantas versiones de la música de Mecano son lo mejor del musical. Muy recomendable por supuesto para fans del grupo.

jueves 3 de diciembre de 2009

Brother to brother (2004) de Rodney Evans

Aprovechando las entradas sobre James Baldwin y ya que algunos me comentábais que desconociais al personaje, esta película puede servir para pulsar ese estado de la lucha por la dignidad de la raza negra y de los homosexuales. No es su biografía pero el personaje bien pudiera estar más o menos inspirado en él, aunque sea en parte, o en un hipotético seguidor de sus pasos, ya que se trata de un escritor gay que escribe en Nueva York y que también lucha contra la sociedad que le toca vivir. En el filme sí que salen directamente otros escritores que forman parte del llamado Renacimiento de Harlem como Langston Hughes, Wallace Truman, Bruce Nugent o Eldridge Cleaver. No recuerdo si alguien del grupo menciona directamente a James Baldwin (que pudiera estar en esos momentos en los que se desarrolla la película en Francia) o si el realizador elude dar su nombre por algún problema legal o por respeto a esa figura y la consideración de que merece una película biográfica aparte. No encuentro por internet tampoco ninguna otra película en la que aparezca Baldwin mencionado. Dejémoslo en que el protagonista encarna parte de los valores del escritor y así se trata de la única referencia fílmica para poder visualizar aquella época y aquellos personajes. Es una cinta de corte independiente y por tanto muy alejada de lo que son las típicas películas biográficas americanas ("biopics" como acortan en la jerga cinematográfica). Ganó unos cuantos premios en diversos festivales de cine independiente, como el muy conocido de Sundance (del que dicen que ahora ya es poco independiente). Se encuentra editada aquí y es por tanto muy fácil de conseguir. Por supuesto la recomiendo.

Producción literaria de James Baldwin

Ya que hablamos en la anterior entrada de este personaje hagamos un muy breve comentario de sus libros. En Francia estuvo viviendo durante varias temporadas con su amigo y pareja Lucien Happersberger y allí publicó su primera novela Vé y dilo sobre la montaña (Go tell it on the mountain, 1953) de corte bastante autobiogáfico. El cuarto de Giovanni (1956) y Otro país (1962) le acabaron de afianzar en el panorama literario. En estas obras ya está presente el tema de la homosexualidad y el racismo, y de manera bastante concreta la problemática de las relaciones interraciales, todo ello muy cercano a él. Ya comentamos que esa sinceridad le trajo problemas incluso con la población de color de su Harlem natal y particularmente con el grupo de las panteras negras. En los años 70 completó su novelística con Si Beale street pudiera hablar (1974) y Just above my head (1979) que tienen menos trascendencia que las anteriores. Aparte de su narrativa (y alguna muestra poética y teatral) tiene especial importancia su producción ensayística, sobre todo porque ya dijimos que llegó a considerarse una referencia mundial en cuanto a la defensa de los derechos civiles y la lucha contra las injusticias. De ello son muestra Notes of a native son (1955), Nadie sabe mi nombre (1960) y La próxima vez, el fuego (1963). No son del todo fáciles de encontrar pero se han editado casi todas por aquí; el problema es que muchas no se han reeditado. Su novela La habitación de Giovanni, la única que he podido leer yo y que suele aparecer muy arriba en varios listados de las mejores obras de temática gay, sí que ha sido recientemente editada por la Editorial Egales y por tanto es la más fácil de conseguir ahora mismo.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Aniversario de la muerte de James Baldwin

Este escritor que ahora tal vez nos es un poco desconocido pasa por ser uno de los más importantes de los años 50 y 60 en Estados Unidos y en todo el mundo. Nacido en Harlem, New York, padeció una doble discriminación que le marcó para siempre. Los blancos lo hicieron por su color y los negros por su homosexualidad. Esa exclusión está presente en su literatura y su grito al mundo, aparentemente silencioso como el de Munch porque no estaba en la palestra de la fama y las estrellas mediáticas, llegó sin embargo a todos los rincones del planeta. Fue un adelantado en la lucha por los derechos civiles y sociales por esos años 50 en un momento complicado para ello ya que todavía no estaba asentada una conciencia igualitaria en su país. En cuanto al racismo, Martin Luther King tendría resonancia un poco más tarde en los años 60 y en cuanto a la homosexualidad, las revueltas de Stonewall todavía tardarían más en llegar, con lo que su lucha en los 50 se antoja muy dificultosa y peligrosa. De hecho las panteras negras lo criticaban sin piedad y lo tenían en su punto de mira; decían que manchaba su lucha con su homosexualidad. Esto nos hace ver su valentía y precisamente ahí radica su gran importancia para la posteridad. Rápidamente se le consideró un abanderado de la justicia social y no dudó en protestar por cualquier causa que le pareciera injusta, no solo en referencia al racismo o la homofobia, y por ejemplo también habló duramente de la participación vergonzosa de su país en Vietnam. Como vemos en algunas de las ilustraciones, efectivamente se ha convertido en una de las grandes figuras del siglo XX, acaparó portadas de revistas prestigiosas o mereció incluso un sello en Estados Unidos. Fuera de su país también tuvo resonancia y por ejemplo lo nombraron en Francia, donde estuvo viviendo a temporadas, Comandante de la Legión de Honor. Esta entrada es en conmemoración de su muerte, precisamente en Francia, en 1987 y en un día como ayer 1 de diciembre aunque también he visto por internet la fecha del 30 de noviembre; tal vez debió ser de madrugada y unos adoptan como fecha el día de antes y otros el de después. Valga pues esta entrada como homenaje merecido y como recordatorio de grandes figuras (como venimos haciendo en esta sección de personajes) que hoy están un poco más olvidadas en favor de otras menos meritorias pero más mediáticas.

martes 1 de diciembre de 2009

Breve comentario discográfico de Freddie Mercury y la banda Queen

Después de las entradas sobre la vida de Freddie Mercury creo que es necesario hacer un breve comentario personal sobre su obra. Como no soy especialista en música rock simplemente describiré mis impresiones. Creo que tiene canciones indiscutibles como Bohemian Rhapsody o Innuendo, muy arriesgadas por su formato y por su mezcla de estilos y ritmos dentro de las mismas canciones. Su primera etapa es muy rockera e incluso algo heavy y quizás por ello me seduce menos pero hay que mencionar Killer queen, Seven seas of rhye o la algo más pegadiza Another one bites the dust. Es todo un clásico We are the champions pero está muy sobada actualmente ya que se pone en todas las competiciones deportivas y la he aburrido un poco. Muy original me parece otra que también se ha oído mucho en anuncios como We will rock you, de la que todo el mundo se sabe el ritmo y la toca con las palmas. Luego hicieron varias bandas sonoras como Flash Gordon o Los Inmortales y de la última sale tal vez mi favorita del grupo, Who wants to live forever, un baladón impresinante que también se puso demasiado tras su muerte por el significado de trascendencia de la vida y que fue casi leit-motif de los conciertos homenaje. Entiendo que sus fans rockeros de toda la vida puedan encontrarla algo apastelada y sosa. Yo me enganché al grupo en esos años 80 ya que las de antes me cogieron más niño. Al no tener hermanos mayores no viví esa época anterior más rockera como les pasó a otra gente según comentarios que me dejaron en anteriores entradas. Quizás por ello, y creo que coherentemente, me gustan más las canciones últimas como A kind of magic o Friends will be friends e incluso algunas que cantó en su etapa en solitario como Living on my own o la también muy sobada en mi ciudad, Barcelona a insólito dúo con Montserrat Caballé. No olvido mencionar otras canciones que también me gustan como Radio Ga Ga, I want to break free, I want it all, Show must go on o One vision. Pues bien, como en la película Los inmortales que Freddie viva para siempre.

lunes 30 de noviembre de 2009

Fotos extravagantes de Freddie Mercury

Para completar el artículo del otro día por el aniversario de la muerte del genial cantante, mostramos hoy una serie de fotografías en las que se pone de manifiesto la importancia de la estética en su vida. No dudó en transgredir y provocar, algo necesario y consustancial al arte, que de hecho eso es la música: un arte. Diferentes estilos según la época pero un mismo espíritu. Para esta entrada tampoco pondré mucho rollo ya que las imágenes hablan por sí solas. Por cierto, que monas están en el video I want to break free de la imagen de abajo donde Mercury pasa el aspirador y que acertado el traje de rey... o reina. Algo más discutible quizás el de rombos.











sábado 28 de noviembre de 2009

Aniversario de Freddie Mercury

El día 24 de noviembre de 1991 falleció este indiscutible rey del rock, nombrado así por diferentes medios de comunicación musicales y en los primeros puestos de todos los tiempos en varias clasificaciones que he podido consultar. Las últimas entradas que hice trataban del aniversario de Rock Hudson; pues bien, la muerte de Mercury tiene cierta similitud mediática con la del actor. Ambos murieron de sida con apenas seis años de diferencia y también hicieron una declaración pública de su enfermedad que causó gran conmoción. Curiosamente también fallecieron al poco de la misma aunque Freddie lo hizo mucho más pronto, justo al día siguiente. Había nacido en Zanzíbar y pasó su infancia repartida allí y en la India, de la que sus padres eran originarios hasta que marcharon a Inglaterra huyendo de unos disturbios. Su carrera musical no necesita presentación; mejor porque no soy yo muy especialista para hablar de ella. Empezó dentro del rock más duro, incluso heavy metal para ir pasando progresivamente al rock más sinfónico y al llamado glam rock. Gusta de los momentos operísticos y también incluso de los más poperos y comerciales de vez en cuando. Pasando ya a su vida personal, se dice que era un enamorado de Munich y que iba frecuentemente allí para visitar bares y pubs de ambiente. En la foto del medio lo vemos con su novio Jim Hutton y con uno de los gatitos que tanto le gustaban. Sabemos que incluso dedicó una canción a uno de ellos, Delilah. Pasaba también al final de su vida mucho tiempo en Suiza, concretamente en la localidad de Montreux donde tenía una casita. Allí se apartaba un poco del mundo a orillas del precioso lago Leman y tras su fallecimiento le construyeron una estatua de bronce. En las fotos de abajo vemos la ubicación tan bonita mirando directamente al lago y también vemos a quien escribe estas lineas posando en ella (lo siento, tenía que ponerla).









lunes 23 de noviembre de 2009

Películas de Rock Hudson para recordar

Después de una breve introducción a su figura y unas cuantas fotos sugerentes acabamos estas entradas temáticas con un pequeño recordatorio de su filmografía. Tras unos papeles algo más olvidables en películas bélicas y westerns como Escuadrón hacia la muerte (1948) o Winchester 73 (1950) se convierte en el galán romántico por excelencia de mediados de los 50. La película que marcó ese inicio estelar fue Obsesión (1954) haciendo pareja con Jane Wyman, con la que repetiría varias veces debido a ese éxito; prueba de ello es la también muy conocida Sólo el cielo lo sabe (1955). 1956 es un gran año para él con la producción de los dramones Escrito sobre el viento y Gigante. En esta última comparte cartel con su "rival" de la época: James Dean. Ellos eran la punta de lanza de las nuevas caras que sustituían a los actores clásicos de Hollywood como Cary Grant, John Wayne, Gary Cooper, Clark Gable... y daban una nueva imagen menos dura, menos machista y menos caradura. La imagen más frágil y atormentada que proyectaban sería en realidad reflejo de sus propias vidas, tal como sabemos ahora, pero así se hicieron más cercanos. Se dice que ambos pudieron ser algo más que amigos, poco tiempo eso sí, pero lo que es indiscutible es que tras ese encuentro en Gigante alimentaron una enemistad real o interesada por motivos publicitarios y de morbo. Llegando casi a los años 60 se le descubre una vena cómica que la hace compatible totalmente con su imágen de galán y así empezará una exitosa cadena de comedias amables con la que será su pareja de ficción más productiva: Doris Day. Recordemos algunas de ellas como Confidencias a medianoche (Pilow talk, 1959) o Pijama para dos (Lover come back, 1961). El éxito le persigue durante otros pocos años hasta ir desapareciendo ya en los 70, donde empieza a participar más en series de televisión como Mc Millan (1971-1977), The Devlin Connection (1982) o Dinastía (1984-1985), en la que como me recordaba Cinexim en uno de sus comentarios, Linda Evans armó una buena cuando supo que Rock Hudson tenía sida y la había besado en la boca en algún episodio. Hasta dentro de unos días.

viernes 20 de noviembre de 2009

Unas imágenes sugerentes de Rock Hudson

A pesar de encarnar durante buena parte de su carrera cinematográfica al chico simpático y romántico también supo explotar su lado más erótico y no dudó en aparecer con poca ropa cuando la ocasión lo requería. Sus poses estudiadas bien pudieron ser aconsejadas por el mismo agente que le obligó a casarse con una mujer para acallar ciertas voces que dudaban de su sexualidad. Así tenemos hoy muchas muestras de fotografías sugerentes, por cierto muchas de ellas con un cigarrillo en la boca, algo que ahora no es tan popular como en el Hollywood de entonces. Todos nos acordamos de las películas en blanco y negro llenas de humo, en especial las policiacas con Humphrey Bogart al frente o las que tenían por protagonistas a vampiresas. Las fotografías que ponemos aquí son como siempre pequeñas pero aparecen en su tamaño original si hacéis un click en ellas. Me hace especialmente gracia la foto de abajo en colores sepia cuando el todavía no actor debía tener como unos 20 años y aparece un poco cambiado pero muy reconocible. Como una imagen vale más que mil palabras acabo ya.

jueves 19 de noviembre de 2009

Aniversario de Rock Hudson

El 17 de noviembre de 1925 nació esta ricura que llegaría con el tiempo a medir 1'90 y ser el anhelo de hombres y mujeres. Por su participación en comedias románticas y simpáticas con Doris Day (en la foto de abajo) se convirtió también en el yerno que toda suegra quisiera tener. Su vida en aquellos años parecía por tanto la más ideal pero como suele ocurrir escondía algunas sombras. Tuvo que vivir escondiéndo su homosexualidad y aparentar por fuera ser un supermacho. Su agente le obligó incluso a casarse con una mujer para acallar las habladurías (que no eran habladurías si consideramos esta palabra como sinónimo de falsedades, que ya se sabe que no lo eran). Hubiera vivido mejor con la verdad por delante pero los años 50 y 60 no eran lo que son ahora y su carrera hubiera podido terminar (aunque quién sabe). Yo no soy partidario de que todos tengamos que salir del armario como propougnan los colectivos gays. Si alguien no quiere porque su entorno no es el más adecuado, pues tiene el derecho de decidir. En según que familias y todavía hoy en muchos países sigue siendo desaconsejable. Yo no lo haría por ejemplo en países musulmanes o si perteneciera a una familia muy homófoba. No podemos criticar a nadie y por eso hay que respetar también la decisión de Rock Hudson. De todas formas casi siempre se acaba sabiendo todo y al final tuvo que declarar que era homosexual y que padecía sida. Todavía me acuerdo de aquellos momentos en 1985 porque fue sin duda uno de los bombazos informativos. Lo que trató de ocultar toda su vida estuvo en todos los medios de comunicación de forma casi constante durante sus últimos meses aunque quizás con ello pudo morir bastante en paz consigo mismo ya que además consiguió que la gente se sensibilizara más con esta enfermedad, hasta ahora un poco oculta, e incluso se atrevió (dado lo que hemos explicado se puede utilizar esta palabra) a apoyar públicamente unas cuantas campañas recaudatoria para luchar contra la enfermedad. Precisamente una de sus últimas declaraciones fue en una de ellas: "No estoy contento de estar enfermo. No estoy contento de tener el sida. Pero si de este modo soy útil a los demás, al menos sé que mi desgracia ha servido para algo". El actor no superó ya ese año y falleció el 2 de octubre.