domingo, 25 de mayo de 2014

Gran lección de Conchita Wurst contra los ataques homófobos


Conchita Wurst no solo ha ganado el Festival de la Canción de Eurovisión. También ha ganado una pequeña batalla a la homofobia. Su discurso en el escenario y todas las declaraciones posteriores destilan inteligencia. Habla de libertades sin ira como aquella canción española y cuando se le pregunta por los ataques homófobos de Rusia, Bielorrusia, Ucrania o del cantante armenio contesta con ironía y prefiere quedarse con lo positivo. Piensa que si ha recibido votos de esos países, básicamente del público, es que hay mucha gente que no piensa como querrían las autoridades (los rusos somos así, dicen) y que por tanto la homofobia no es una parte natural de un ruso que la lleva de nacimiento. Hay unos cuantos, muchos, por lo menos un 10% -por redondear- como en todas partes que no son "así".

Después de oír todas esas declaraciones homófobas y de gente en la misma España que dice estar harta de ver solo gays en la pantalla de televisión (Jorge Javier Vázquez, Jesús Vázquez, Boris Izaguirre, Jaime Cantizano -según muchos-, Víctor Sandoval...) se demuestra que la lucha por la igualdad está lejos de estar terminada y que hay motivo para continuar. De ahí la importancia de que gente como Conchita vaya saliendo con continuidad y se siga hablando del tema. Y es que parece que la homofobia sea una discriminación como de segunda categoría. Algunos eurofans pusieron el grito en el cielo ante las declaraciones del representante armenio Aram Mp3 pero muchos otros se apresuraron a decir que Eurovisión es un festival solo de música y que las palabras de Aram eran disculpables por la realidad cultural de su país. No lo tengo muy claro y seguro que si cambiamos la palabra "gay" por "negro" por "judío" o incluso por "mujer" (en otro contexto y otras frases) en lo que dijo es posible que incluso hubiera sido expulsado: "Cuando paso por un parque donde hay (negros) acelero mi coche para que no verlos y que no me peguen nada" o "No sé como reaccionaré cuando me encuentre con (un negro) en el escenario". Parece fuerte ¿no? Pues eso, como dijo "gays" y "Conchita" pues ya no es para tanto.

Y ya que hablamos más arriba de España, he de decir que en la prensa ha habido un cierto tufillo que no sé como calificar en contra de Conchita Wurst. Sin ver el desarrollo del festival (porque se nota a la legua)se ha supuesto ya que Conchita ha ganado única y exclusivamente por la barba. Ya esgrimí argumentación en contra de esto en la anterior entrada por lo que no lo voy a repetir pero me parece bastante irresponsable como periodistas. No decían Conchita casi nunca sino que hablaban sin parar de "la mujer barbuda". También había cierto cachondeíto cuando la llamaban Conchita Salchicha (por lo de Wurst) pero no oí a nadie hablar de los holandeses como los "pardillos comunes" (que es la traducción literal de Common Linnets en referencia a un pájaro) o de los gemelos-gemelos (Twin Twin) franceses ni ninguna broma con el apellido del armenio Aram Mp3. Josep Sandoval hizo concretamente en La Vanguardia un artículo excesivamente feroz y empezó diciendo que no era serio que ganara una mujer barbuda (como si él fuera serio) y continuó con la bromita de la salchicha y la concha pero todo en un tono bastante despectivo. Y así cosas parecidas en casi todos los medios.  Creo que solo ví un artículo En El Periódico de Catalunya más o menos serio de una socióloga aunque tal vez también hubo otros más respetuosos porque no lo he leído todo.

¡Viva Conchita Wurst! Personajes como ella son necesarios para darnos cuenta de lo que nos rodea y para identificar claramente a los homófobos. Hagamos también el mismo ejercicio de antes para todos estos artículos que aparentemente son "cachondos" y cambiemos  otra vez gays, barbudos y travestis por negros, judíos o mujeres; veremos que no son tan "graciosillos" como parece y saldrían frases como: "No es serio que participen (negros, judíos, mujeres...) en un festival de la música", "No deberían de salir tanto por televisión (negros, judíos, mujeres...)", "Que muestren esa imagen festiva hace daño a sus propios colectivos (de negros, judíos, mujeres...)" Por no hablar de hacer también ese ejercicio con declaraciones de personajes rusos: "Ver (mujeres, negros, judíos) es malo para nuestros niños", "Los (negros, judíos) van a acabar con la civilización", "Los (negros, judíos) son un peligro para nuestras familias". Lo dicho, que con unas palabras parece super fuerte y ofensivo pero lo otro es solo un poco de cachondeíto sin más.

Lo último, y ya es el colmo, es lo que ha dicho un patriarca montenegrino: que las inundaciones de Serbia y Bosnia son un castigo de Dios por la victoria de Conchita en Eurovisión y un aviso de lo que puede pasar si hay desviaciones de la moral cristiana. Digo yo que entonces las inundaciones hubieran sido en Austria ¿no? o en Dinamarca por ser el lugar donde ganó   En fin, queda claro que la lucha no puede parar.