miércoles, 4 de noviembre de 2009

Aniversario de la muerte de Tchaikovsky

Piotr Ilich Tchaikovsky murió el 2 de noviembre de 1893 por beber agua sin hervir, al menos eso es lo que ponía en mi libro de instituto y en varias enciclopedias de aquella época aunque últimamente los historiadores se decantan por el suicidio a tenor de la debilidad de aquel argumento. Uno de los apoyos de estos investigadores es la noticia de que tuvo por esos años una relación con un muchacho emparentado con la familia real y que el descubrimiento de la misma por parte de los espías reales le empujó a ese hipotético suicidio. De no haber muerto seguramente que hubiera sido deportado a Siberia y también hubiera tenido consecuencias para toda su familia. Por otro lado es bien conocida también su relación con su sobrino Vladimir Davidov "Bob" al cual le dedica su sexta y última sinfonía, conocida como "patética", que contiene de manera casi profética un movimiento de marcha fúnebre. Otros investigadores también han encontrado evidencias explícitas de su homosexualidad en sus cartas, muchas de ellas purgadas hasta hace poco de su correspondencia "oficial". Sea como fuere, valga esta pequeña y modesta entrada para homenajear a uno de los grandes músicos de todos los tiempos, del cual siempre nos quedará en nuestra memoria compases de obras como El lago de los cisnes, Cascanueces, La bella durmiente, Obertura 1812, las seis sinfonías y en especial las dos últimas, la serenata para cuerdas con el famoso vals, el primer concierto para piano con su inicio tan popular y mi favorita: el concierto para violín. Tchaikovsky, que también lo encontramos escrito como Chaikovski o de otras varias maneras intentando aproximarse siempre más o menos la fonética rusa, está enterrado en san Petersburgo (vemos su tumba en la foto de arriba) muy cerca curiosamente de otros grandes de la música rusa de su tiempo como Rimsky-Korsakov, Mussorgski, Balakirev, Glinka y Borodin.