martes, 3 de febrero de 2009

Exposición de Francis Bacon













Se acaba de inaugurar en el Museo del Prado de Madrid la monumental retrospectiva de Francis Bacon (1909-1992) uno de los mejores artistas de la segunda mitad del siglo XX. Viene de ser un gran éxito de público en Londres y por aquí ya levanta expectación. Tanto es así que en los telediarios la proclaman como la exposición más importante desde aquel famoso evento sobre Velázquez que en 2007 trajo a España "la Venus del espejo" y están empezando a mostrar imágenes de largas colas. El artista gay escogió una vertiente figurativa para expresar su visión del mundo y se dice que decidió ser pintor tras ver una exposición sobre Picasso. Por ocuparse preferentemente de la figura humana y ostentar un cierto realismo, aparece en los manuales de arte al lado de artistas como Graham Sutherland, Lucian Freud o incluso David Hockney. Su obra es de todas formas bastante personal e inclasificable (algo común en realidad a cualquier gran artista) y su figurativismo está cimentado en mundos oníricos y los personajes gritan al mundo su desesperación, de ahí esas formas retorcidas y desenfocadas que pueden tener su explicación en lo que vamos a contar en las siguientes líneas. Como homosexual, su vida no fue fácil aunque en los círculos intelectuales en los que se suelen mover los artistas se respira bastante más libertad y tolerancia que en otros lugares. Así, pasó por la experiencia de ser expulsado de su casa cuando sus padres tuvieron noticia de su homosexualidad, lo cual tal vez le hizo ser bastante discreto y celoso de su intimidad, algo opuesto por ejemplo a otro artista homosexual de la época como Andy Warhol. Aparte de su asma crónica y la necesidad más o menos periódica de morfina en sus ataques agudos, tuvo que hacer frente al suicidio de su amante, George Dyer en 1971. Todo este mundo explica tal vez bastante acerca de su mundo pictórico. Por otro lado se da también la casualidad de que la exposición llega al lugar de su muerte, ya que falleció en Madrid, donde pasaba bastante tiempo, se dice que tal vez porque aquí tenía un gran amigo o amante.