viernes, 4 de diciembre de 2009

Musical Hoy no me puedo levantar

He podido ver esta semana el musical que tanto éxito cosechó en Madrid durante varios años. Ha llegado hace poco a Barcelona y como se ve en el recorte de diario de abajo también ha levantado mucha expectación. A mí, particularmente, me gustó mucho ya que crecí con el grupo Mecano y de hecho su disco Entre el cielo y el suelo (el casette en mi caso) fue el primero que me compré en mi vida junto con otro de Modern Talking en lo que antes era el Continente y ahora Carrefour (vaya recuerdos). Los musicales no me hacen normalmente mucha gracia ya que los encuentro irreales. Eso de que de repente, en una película u obra de teatro, alguien se suba a la mesa y empiece a cantar me parece bastante tonto y en este caso desmiento un poco lo de que los musicales son muy gays y que todos nosotros estamos locos por esas obras. Ya en mi libro El Celuloide Rosa dije en la contraportada que había que dejar de peregrinar a la tumba de Judy Garland (y de adorar a Barbra Streisand) ante el enfado de muchos fans de este género. Obviamente lo dije así de fuerte más con el ánimo de provocar una reflexión que otra cosa. Ante el musical que nos ocupa hoy yo pensaba que serían un seguido de canciones sin mucha conexión pero los directores han conseguido una obra más o menos coherente y muy agradable de ver, a ratos incluso emotiva. A pesar de ello hay que decir también que algunas canciones están metidas con calzador y otras incluso dicen algo diferente en la letra original de lo que se pretende en la situación concreta de algún momento (por ejemplo Quédate en Madrid). Las coreografías no pasan en general del nivel de las del ballet del Un, dos, tres aunque en realidad tampoco hace falta mucho más, ya que la gente va al teatro (según mi experiencia del pasado fin de semana) a tararear las letras y a tocar las palmas. Ya empieza rendido ante el espectáculo y no demanda nada más, por tanto los productores hacen bien en no molestarse mucho la cabeza en coreografías originales ni nada arriesgado. Yo también fui a ver lo que ví y salí contento como todos pero eso no obsta para hacer la crítica que he hecho y concluir que se trata de algo muy flojito. Los actores, sin embargo, merecen una buena nota. No tengo mucha experiencia en este tipo de musicales pero hace unos años vi Grease y los cantantes fueron muy sosos en comparación con estos. Algunos de ellos y unas cuantas versiones de la música de Mecano son lo mejor del musical. Muy recomendable por supuesto para fans del grupo.

4 comentarios:

Anita dijo...

eys...si la mayoria salimos contentos.Lo que mas me gusto fue el montaje de Laika y de Dali.y la cancion de Barco a Venus y mira que la cancion en si no me gusta mucho.

un besete

JAVI dijo...

Es verdad, el montaje de Laika y Dalí era espectacular para empezar la segunda parte después del descanso, aunque no pegaba con el resto de la obra, como tampoco el equilibrista haciendo un número al estilo del Circo del sol, que era muy bonito pero no venía a cuento. En las grandes obras (literarias, teatrales, cinematográficas...)cada detalle es coherente con el todo y tiene que ayudar a la comprensión global para formar una unidad. Estos números del musical son meros espectáculos para obnubilar al espectador pero no responden a ninguna necesidad del todo. Son como poner un gong en un cuarteto de cámara.

De todas maneras ya sabes que todo esto lo digo para rizar el rizo porque a mí también me gustó. "Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra" como decía aquel personaje en una película española.

A.P.P. dijo...

Yo vi este musical en Madrid y sin duda salí emocionada. Era el primer musical que veía y simplemente me encantó, las cuatro horas que duró me parecieron media hora. Si que es cierto que las coreografias en si son sencillas, pero el montaje en general te mete de lleno en una historia que más o menos enlazan las canciones de Mecano, que para los que no las conocíamos nos sorprendió.
Saludos!

William De Baskerville dijo...

Yo tambien sigo a Mecano desde sus comienzos, para mí han sido importantisimos y pude asistir a su despedida de los escenarios y de "Todo", allá por el 92.

Y los eché bastante de menos. Y les he sido fiel en sus carreras en solitario.(no ha sido igual, pero de vez en cuando me inspiraron).

No he visto el musical,(me encantan algunos musicales) no me desagradaria verlo, pero, sinceramente a pesar de mi admiración al trio y sus canciones no hice mucho por intentar ver este musical. Me ha recordado lo que comenta sobre las palmas y el cantar del público, a la gira de "El circo del Arte" que nos emocionó a muchos. Somos una generación que continua la antecesora en nostalgia. :).

Supongo que la adoración a cualquier persona o estrella en cualquier campo no depende de ser o no ser , depende de sentir o no sentir.

Saludos!.