jueves, 26 de marzo de 2009

Producción literaria de Tennessee Williams

Sus obras de teatro acaparan evidentemente todos los elogios posibles, le hicieron enormemente famoso y forman el grueso de su producción. En las tres fotos de cabecera ilustramos otras dos facetas no tan conocidas de Williams (y con poca presencia en ediciones de libro) como son su producción poética y memorialística. Su autobiografía ha sido publicada recientemente en castellano por Bruguera en un tamaño que podríamos considerar casi de bolsillo y que por tanto es muy asequible. Debe de encontrarse con facilidad en cualquier librería y es muy recomendable por la franqueza con que se sincera ante todos. No hay que decir que supusieron un auténtico escándalo a pesar de que datan de 1975. La revolución reivindicativa que supusieron las revueltas de Stonewall (insurreción de homosexuales ante la policía por sus abusos y registros en locales gays)en 1969 tardaron algo en en calar en la población y desgraciadamente incluso hoy serían polémicas en determinados lugares. En las ilustraciones del final del artículo tenemos un par de ejemplos de otros géneros ensayados por él. Acaba de salir en castellano un libro de relatos que en su mayor parte no son sino el origen de sus obras de teatro. También tenemos el ejemplo de una de sus novelas, también recientemente publicada por aquí, que lleva por título "Moise y el mundo de la razón". Todo ello desmiente ya que Tennessee Williams sea un escritor exclusivamente teatral. Entrando ya en su producción dramatúrgica he elegido en la cabecera una portada de "Un tranvía llamado deseo" con la foto de Marlon Brando (¿porqué habré elegido esa portada? Pensad mal -o muy, muy bien- y acertaréis). En concreto esta pieza que data de 1947 fue su segunda gran obra, tras "El zoo de cristal" de 1945, y con ella gana por primera vez el famoso premio Pulitzer. Se abre con ellas su período más significativo que comprende también "Verano y humo", "La gata sobre el tejado de zinc caliente" (su segundo Pulitzer) y "La noche de la iguana" ya en 1961. En la cima del éxito y con varas adaptaciones al cine de estas mismas obras acontece la muerte se su amante Frank Merlo en 1963. Comienza entonces un momento muy delicado, con problemas de alcoholismo y drogas y con un ingreso en un psiquiátrico. Su solución pasa por algo que me deja atónito como una conversión al catolicismo. Su resurrección literaria viene en los 70 con "Small craft warnings" y "Vieux Carré", que ilustramos en medio del artículo, aunque con escaso éxito. Realmente estas obras no han trascendido hasta nuestros dias como las de su periodo más clásico. No es de extrañar ya que la gente que se vuelve religiosa pierde con ello su imaginación y originalidad (perdonad mis elucubraciones y mi obsesión persecutoria hacia la religión -como la de ellos hacia los gays, que se fastidien-) ya que acuden a una doctina que enseña a que no se piense por uno mismo (a ser borregos detrás de un pastor) y a dejar que ellos (los pastores) piensen por tí. Las memorias que escribe en 1975 pueden entenderse también como una confesión, aunque me extraña que no lo excomulgaran después, dada la gravedad (para los católicos) de lo que cuenta. En fin, en 1983 acaba la vida de este personaje que sin duda es por méritos propios un icono para la homosexualidad y uno de los escritores más importantes del siglo XX.